…Y hola, 2012.
Escribo esto a ritmo del Liquid Swords, un disco imprescindible de GZA (miembro de los Wu-Tang Clan) que he tardado siglos en descubrir. En la cocina ya están preparadas las delicatessen con las que celebraremos una cenita íntima para recibir al Año Nuevo, y todo indica que la cosa será casera. Eso de salir tres noches seguidas hace disminuir las ganas de hacerlo en la noche en la que lo hace todo el mundo. Para los auténticos fiesteros, cualquier noche puede ser un carnavalón. O algo así.
Total, que me siento a intentar hacer una recapitulación de lo que ha sido este 2011, un año que nos deja con mal cuerpo por tanta crisis y tanta crispación, pero que ha tenido sus buenos momentos. Incluso me atrevería a decir que algunos han sido soberbios. He podido seguir viajando y disfrutando de los EE.UU. He descubierto el sprunch. He estado de nuevo en París. He disfrutado como un cosaco del Barça, de sus títulos y de su juego, sabiendo que estamos viendo historia futbolísitica en primera persona.
También ha sido el año en el que he consolidado nuevas amistades surgidas de encuentros casuales. Las cenitas y los encuentros con gente como Roger y Tiziana, o Vera y Josep, o las visitas cada vez más frecuentes y deliciosas a Chris y su Bodega Bonavista han sido todo un placer para los sentidos y el corazón. Y eso sin olvidarnos de los amigos de siempre, que son muchos, muy variados y me hacen sentir muy afortunado.
En lo que concierne a la fotografía, no creo que haya avanzado y/o mejorado tanto como me propuse a principios de año, pero sí que me ha permitido seguir estando en contacto con amigos del mundillo y conocer y desvritualizar a muchos otros. Y lo bueno es que muchos han trascendido la categoría de photobloggers para pasar a ser sencillamente amigos. Y eso ya me compensa, aunque mi propósito para 2012 será seguir avanzando y mejorando.
Pero, por encima de todo, 2011 quedará en mi recuerdo como el año en que decidí dar el paso y pedirle matrimonio a la persona más intensa, interesante, cariñosa e inteligente que he conocido en mi vida. Anna, mi pequeña esquimal, mi amiga, mi amante y mi todo.
Hoy brindaremos juntos por todos vosotros, intentaremos dejar atrás las cosas malas que ha traído este año y esperaremos con ilusión las buenas que traerá el 2012.
Y si no las trae, apechugaremos, tiraremos adelante y esperaremos tiempos mejores, que seguro que llegarán.
Besos, abrazos y que tengáis una buena noche.