Sayonara, Serie

Martes, 04 de Noviembre de 2008 a las 21:52 — Archivado en Fotografía, Japón, Viajes

Hoy, cuando hace exactamente tres meses (aunque parezca que fue ayer) que me fui a Japón, he decidido colgar la última foto de mi serie sobre el país nipón, para tristeza de unos (pocos) y alivio de otros (muchos). Y es que han sido 77 fotos colgadas en otros tantos días seguidos, así que ya tocaba darle un cierto respiro y cambio de aires a mi fotolog.

A partir de mañana, fotos que poco tendrán que ver con Tokio. Lo que espero es que al menos os haya gustado lo que os he enseñado, que no ha sido poco.

Los despistados o aquellos de vosotros que queráis recordarlas, podéis verlas aquí o aquí.

Y ahora, a echar de menos aún más las tierras niponas y a morirme de envidia por el próximo viaje de Lluis Gerard, cosa que le perdono porque es un gran fotógrafo y mejor persona.

“Llivianismo”

Martes, 28 de Octubre de 2008 a las 14:09 — Archivado en Fotografía, Nocturnidad, Ocio, Viajes

Quería haber escrito este post nada más volver de Llívia, pero entre que llegué tarde y muy reventado, decidií dejarlo para el día siguiente. Y el día siguiente fue aún peor… porque ayer fui hecho un zombi y fui incapaz de plasmar por aquí todo el buen rollo que hubo en esa casa de durante el finde.

Y es que menudo finde pasamos en Llívia la gente de Barcelona Photobloggers, invitados por Alfonso, el gran anfitrión. La cosa ya empezó bien el viernes, con una cena realmente buena y llena de risas que siguió en casa con una partida al Trivial que ya puede considerarse legendaria, en la que no faltaron el alcohol (en grandes cantidades), el chocolate y las risas.

El día siguiente fue de resaca para algunos y relajado para otros, y nos fuimos de excursión a la montaña. La tarde la dedicamos a jugar con los flashes y las luces, mientras Fran y Marcelo (el sector argentino) nos preparaba las pizzas que engulliríamos esa misma noche.
Y cómo estaban las pizzas, madre mía. Cada una mejor que la anterior. Los maestros de la masa quedaron en un digno y merecido empate, y nuestros estómagos castigados y rellenos con sus pizzas.
Eso sí, tras un rato de descanso y respiraciones profundas, todos parecimos encontrar hueco para uno de los brownies que preparó Camille. Evidentemente, otro orgasmo culinario. Todo ello quedó registrado aquí.

La cosa pedía reposo, así que pasamos al sofá para ver la segunda y aburrida parte del Barça-Almería, hasta que decidimos ponernos en movimiento. Unos seguimos jugando a ser strobist, gracias a las valiosas enseñanzas de Sebas, mientras que otros se fueron al campo a cazar estrellas en mitad de un campo.

El domingo fue el día más relajado. La megacena hizo mella en todos nosotros y encima quedaba recoger toda la casa. Después de hacerlo, nos fuimos hacia Osseja, donde realizaríamos la última comida del finde: un asado junto al lago.
Marcelo, el hombre renacentista que pinta, fotografía y cocina con la misma soltura y maestría, se dedicó a encender el fuego y controlar la carne mientras los demás arrasábamos el lugar a base de fotografías.
Tras la comida, sesión strobist con luz ambiente y montones de hojas otoñales, recogida de bártulos y salida de regreso a Barcelona, donde se dio el único punto negativo del fin de semana: una caravana agobiante.

En fin, que fue todo un lujazo el poder compartir ese finde con todos: Alfonso, Óscar, Marcelo, Fran, Nuria, Sebas, Camille, Lluis, David y Maribel.

A ver para cuándo el siguiente…

Hello, Barcelona

Domingo, 24 de Agosto de 2008 a las 13:12 — Archivado en Japón, Ocio, Viajes

Era una vergüenza que llevara ya una semana por Barcelona y que aún no hubiera escrito nada tras regresar de ese pedazo viaje a Japón.
La única excusa es que no he parado ni un momento desde que llegué: mucha gente que ver, muchas cosas que comentar y muchas fotos que enseñar.

He aprovechado muchísimo la semana de vacaciones que me quedaba tras el viaje. He disfrutado como un loco de El Caballero Oscuro (para mí la mejor película de superhéroes realizada hasta la fecha), he vuelto a tomarme unos cuantos Long Islands en buena compañía, he celebrado un cumpleaños sorpresa y he vuelto a revivir el viaje a Tokio contrastando impresiones con Xavi.

Resumiendo, he pasado unas de las mejores vacaciones que recuerdo. He recargado las pilas como hacía tiempo que no hacía y, aunque parezca increíble, volveré mañana a currar con ganas.

Ahora, a comer y luego a aprovechar la tarde para ver alguna serie, que hay que acabar con 15 días de mono y me espera esa fabulosa The Wire.

Goodbye, Tokyo

Domingo, 17 de Agosto de 2008 a las 17:11 — Archivado en Japón, Ocio, Viajes

Pues nada, que esto se acaba. Mi viaje a Tokio terminará mañana, cuando salga mi vuelo hacia Barcelona a las once y media de la mañana.
Con eso se cerrarán los casi 15 días que he pasado en la capital nipona. 15 días en los que he andado como hacía tiempo que no andaba, me he sorprendido con muchas cosas, he constatado muchas otras y me he divertido como un crío con juguete nuevo.

Han sido tantos días, tantos lugares visitados y tantas pequeñas anécdotas que creo que me voy a pasar una buena parte del vuelo revisando la Moleskine donde he ido apuntándolo todo. Es lo malo que tiene ser un desmemoriado. Lo bueno, pues que releyéndolo reviviré todos estos días.

Y cuando llegue a casa, a revisar fotografías. Eso me va a llevar un buen rato, pues me llevo unos 10 gigas en fotos. Eso sí, vuelvo a repetir que he hecho muchas menos de las que esperaba.
Veremos qué tal han quedado…

En fin, que es hora de pillar la cama y dormir bien, que mañana me espera un buen tute de aeropuertos.

Sed buenos.

Momento Crítico

Miércoles, 13 de Agosto de 2008 a las 16:25 — Archivado en Japón, Ocio, Viajes

En todo viaje llega un momento crítico, uno de esos que hace que pienses más en volver a casa que otra cosa.
Yo tuve mi momento crítico ayer, y no por ningún problema con Jorge, mi más que atento y cordial anfitrión, sino más bien con mis pies.

Y es que tras tantos días de patear calles, avenidas y callejuelas japonesas, están empezando a decir basta. Dos ampollas (una en cada meñique) me amargaron la parte final del día de ayer y me han ralentizado mucho hoy en la visita por los diferentes templos y calles de Kyoto.

A ver si curándolas un poco me respetan y puedo acabar de rematar el viaje con algunas visitas por algunas zonas de Tokio que aún me interesan ver…

De momento, a dormir, que en pocas horas volveré a levantarme para ir a ver la subasta al mercado del pescado.
Esto es un no parar…