Jueves, 31 marzo , 2011 § § permalink
A veces está bien que las cosas terminen.
A veces, para que algo tenga sentido, para que algo sea memorable y largamente recordado… tiene que tener un inicio y un final, por mucho que duela o joda. Y eso es justo lo que pienso sobre The Wire.
Sí, ya sé que hablé en mi anterior post sobre esta serie y que admití que tendría que haberme esperado a terminar la serie para escribir este texto, pero no pude resistirlo. Y no pude hacerlo porque The Wire es una serie que te atrapa. Sí, se toma su tiempo y te exige paciencia, pero una vez te engancha… ya no te suelta.
No sé qué puedo explicar sobre su final sin chafarle la guitarra a nadie. Solo puedo decir que es perfectamente agridulce en sus raciones de cal y arena, pero que es el broche perfecto para cinco temporadas de una historia llena de personajes ricos y profundos, de tramas intensas y de un realismo apabullante, y de grandes momentos televisivos (la escena a base de “fucks” ya ha pasado a la historia de la tele).
Lo único que me molesta es el haber tardado tantísimo en disfrutar de principio a fin de esta serie. La empecé hace casi tres años y no la acabé hasta anoche, cuando ya es de cajón considerarla, si no la mejor serie televisiva de todos los tiempos, sin duda una de las mejores cosas que se han producido jamás para la caja tonta.
No seáis tan tontos como yo y vedla en cuanto podáis. Me (os) lo agradeceréis.
Ahora ya estoy pensando en Tréme…
Domingo, 27 marzo , 2011 § § permalink
Quería haberme esperado a finiquitar la serie, a haber visto las cinco temporadas después de tanto tiempo encallado en la cuarta por falta de tiempo.
Pero, qué coño, después de una sobremesa genial con el aún más genial Carlos Cazurro y después de terminar de ver el último capítulo de la cuarta temporada de The Wire, no he podido evitar sentarme a escribir algo sobre la serie más comentada de los últimos años.
Y lo hago con el corazón en un puño, sobrecogido por el realismo y la dureza que destila; por el pesimismo que transmite y por la idea de que el mundo está podrido y que, sin importar la buena fe que tengamos, siempre habrá alguien que se encargue de joder nuestras buenas intenciones.
Quizás por eso no guste a todo el mundo (o a tantísima gente), pero es que una serie que logra sacarte unas lágrimas de rabia e impotencia sin recurrir a sucios trucos de música sensiblera… que consigue que te importen personajes ficticios hasta el punto de pensar que podrían ser perfectamente personas reales… joder… eso es muy grande.
Tan grande que, en cuanto termine de escribir este post me voy a poner con la quinta temporada. Me muero de ganas de saber si hay cierta esperanza en ese mundo tan oscuro que me han pintado.
En serio. Si aún no la habéis visto, estáis bordeando el crimen. No perdáis el tiempo con basuras facilonas e intrascendentes y dedicadle unas horas de vuestra vida a disfrutar de esta novela filmada.
Lunes, 6 septiembre , 2010 § § permalink
Ayer terminé de ver los tres episodios que conforman la primera temporada de Sherlock, la serie de la BBC que actualiza el personaje y lo sitúa en el Londres actual, y las sensaciones han sido buenas… muy buenas.

La enésima reinvención del detective más famoso, lógico y arrogante de todos los tiempos es una buena versión en la que los mensajes de texto, internet y un montaje vertiginoso y muy cinematográfico ofrecen un mundo actualizado que mantiene el espíritu de las obras originales.
Tanto Benedict Cumberbatch (Sherlock Holmes) como Martin Freeman (John Watson) están perfectos en sus respectivos papeles y consiguen transmitir la arrogancia y rapidez mental del primero, y la paciencia, profesionalidad y buen hacer del segundo, además de conformar una pareja con mucha química.
En fin, que ya estoy esperando la segunda temporada, porque el final de la primera es sencillamente impresionante.
Suerte que esta semana vuelve Fringe…
Lunes, 8 marzo , 2010 § § permalink
Cuando empecé a escribir este post ayer por la tarde, tumbado en la cama después de una agradable comida y mientras mi chica estaba en el cine, mi intención era dar mi opinión sobre Lost y lo absolutamente frío que me está dejando esta última temporada. Terminé de ver el sexto episodio y no tuve la sensación de querer ver más ni de estar contando los días hasta la siguiente entrega.
Pero como mi relación con esta serie siempre ha sido de amor/odio (últimamente más odio y/o indiferencia que amor) y hoy está nevando en Barcelona, he pensado que no merecía la pena aventurar ninguna predicción sobre el final de esta controvertida serie, que es una joya para algunos y un tremendo bluff sobrevalorado para otros.
Hoy tendría que ser un día de cama y edredón, con una taza de algo caliente y un buen libro o cómic para disfrutar de la vista de los copos. Y ya dejaremos para dentro de unas semanas las predicciones, que ahora mismo no son muy halagüeñas, ni en cuanto a la isla ni en cuanto al tiempo…
Viernes, 15 mayo , 2009 § § permalink
Tantos días sin escribir provocan que ahora se me acumulen los temas de los que hablar. Podría hablar de lo mucho que me gustó y emocionó Ponyo en el acantilado, esa joya de la animación del Studio Ghibli: cuánta ternura hecha a mano.
O podría hablar de cómo el Barça ganó el primer título de la temporada (la Copa del Rey) y de cómo y cuánto lo disfruté entre amigos: esperemos que sea el primero de tres.
O podría hablar de toda la diversión que hubo en la grabación del programa Buenfuente en el Aire, un especial hecho en un vuelo Barcelona-Barcelona, lleno de buen rollo, risas y momentos fan entregado. (No os lo perdáis el próximo jueves 22 a las 00:00, en la Sexta)
O, para terminar, podría contar lo mucho que me ha gustado el final de la quinta temporada de Lost, con momentos de caída de cojones al suelo por lo impactante y emocionante. La espera hasta el inicio de la sexta temporada será larga, muy larga. Habrá que cubrir el mono con algo…
Total, que esa ha sido un poco mi semana. Y me ha gustado. A ver si la barbacoa de mañana, con la gente del curro, pone un poco la guinda a tanto buen rollo.