Bajo La Lluvia

Domingo, 02 de Noviembre de 2008 a las 19:35 — Archivado en Nocturnidad, Televisión

Hay domingos que solo invitan a la perrería. Hoy, para no variar, es uno de ellos. Pero hay varios factores que se juntan para hacer que hoy no me haya movido apenas del sofá.
Ayer tuve una cena de cumpleaños realmente divertida, y la cosa continuaba en unas carpas de Badalona, pero yo no me pude quedar porque me tocaba hacer de taxista y llevar a mi padre al aeropuerto a las cinco de la mañana.
Como descarté la opción de empalmar, he dormido un par de horas y he llevado a mi padre. Y eso ha provocado que me haya pasado el resto del día medio zombi y con el sueño cambiado.

El hecho de que lloviera, como ha hecho durante todo el fin de semana, tampoco ha ayudado a mis ganas de hacer nada más que ver cómo las gotas empapaban las ventanas.

Visto lo visto, y haciendo tiempo hasta que empezara la F1, me he dedicado a empezar con el visionado de In Treatment, la serie de Rodrigo García (hijo de Gabriel García Márquez) para la HBO, de la que había oído críticas muy buenas y que, debo admitir, está a la altura de lo que esperaba.
De momento he visto dos episodios, y ya estoy decidido a reservarme un huequecito para ver esta serie de 43 sesiones de terapia con Gabriel Byrne al frente.

Y ahora, a cruzar los dedos para que Hamilton no sea campeón del mundo.

Recapitulando, de nuevo

Domingo, 28 de Septiembre de 2008 a las 19:49 — Archivado en Cine, Ocio, Televisión

Otro domingo más en el que rescato este blog, que cada vez está más abandonado, cuando encaro mis últimas horas como treitayunañero. Sí, eso quiere decir que mañana es mi cumpleaños y que cumpliré 32 años,una cifra que sólo molaba en la camiseta del gran Magic Johnson.

En fin, que sólo quería volver a hacer una recapitulación de todo aquello que he estado viendo, haciendo o leyendo.

En cuanto a series, ya pude bajar y ver el preair de los dos primeros episodios de Californication. Y parece que están compensando el mal momento final de la primera temporada y vuelven a gastar una ironía y agridulzura que me encanta. Porque sí, Californication es mucho más que sexo, pese a que muchos (sobre todo los que no la han visto) se queden con el detalle más superficial y que únicamente sirvió como gancho. La verdad es que estos dos capítulos prometen mucho.
También he estado viendo Fringe, serie a la que me costó dar una oportunidad por la manía que le he cogido a JJ Abrams, y de la que pensaba que sería un subproducto de los que se hacen a la sombra de éxitos (tal y como ha demostrado Alan Ball y su muy olvidable True Blood). Pero Fringe me sorprendió por su absoluta falta de pretensiones más allá de ser lo que podríamos considerar un Expediente X actualizado. Vamos, una serie de soporte pero que no pasará a la historia de la televisión.

Y sin que sean realmente novedades, destacar los potentes regresos de Supernatural y How I Met Your Mother, ambas en su cuarta temporada y cada una muy grande en su estilo.

El retorno de Heroes lo dejaremos en la zona fría. Ha empezado bien, pero no me ha emocionado. esperemos que el desarrollo de esta temporada supere de lejos el de la anterior, porque si no nos esperan muchos bostezos…

También comentaría que he visto Mirrors, una peli supuestamente terrorífica protagonizada por Kiefer Sutherland y que, creo, es la versión hollywoodiense de la enésima película de terror oriental. Previsible, de esas de mucho movimiento de cámara y sonido elevadísimo en el momento del susto, cuenta con una de las peores actuaciones de Sutherland y con una estructura tan tópica y manida que el único miedo que provoca es el pensar qué habría sido de nuestra pobre cartera si hubiéramos pagado para verla. Claramente evitable.

Inicio de Temporada

Miércoles, 10 de Septiembre de 2008 a las 21:00 — Archivado en Ocio, Televisión

Un año más, llega septiembre y vuelven las series americanas, con sus días de descargas, la búsqueda frenética (y muchas veces infructuosa) de subtítulos…

Y pese a que este año estoy algo más apático y no me he puesto las pilas hasta hace nada, ya puedo decir que he visto la reentrée de varias series que me encantan: Dexter, Entourage y Prison Break. Y las impresiones han sido un poco las que me esperaba.

El pre-air de Dexter me pilló por sorpresa y sin subtítulos. Pese a ese pequeño detalle, lo vi en cuanto pude y… cumplió con todas mis expectativas, superándolas incluso. Nuestro asesino favorito sigue evolucionando, y con él todo su entorno. Impresionante el giro final, que deja con ganas de más, mucho más.

Entourage sigue siendo una gran oda al hedonismo y al buen rollo. Volver a ver a Eric, Vince, Drama, Turtle y Ari ha sido como reencontrarse con unos grandes colegas, de esos con los que te lo pasas de puta madre y de los que esperas que te hagan un huequecito en sus mansiones y sus fiestorras.

Y Prison Break… bueno, quizá es el retorno que menos esperaba, pues la tercera temporada me dejó algo frío. El primer episodio me ha parecido algo atropellado, como si tuvieran que dejar desplegados los cimientos de las trampas que nos esperan a lo largo de esta temporada. Tiene algunos giros inesperados (aunque tampoco tanto) y ya se ve un poco por donde irán los tiros. Le daremos un voto de confianza, por los viejos tiempos…

Y ahora solo me queda que se descarguen los pre-airs de Californication, para ver si logran remontar el vuelo tras un último episodio de la primera temporada que fue una destrempada literal.

Ala, demos por iniciado el curso televisivo, pero el de calidad, no el de la mierda de Física y Química y similares, por favor.

Cómo Conocí a Vuestra Madre

Miércoles, 09 de Julio de 2008 a las 20:54 — Archivado en Televisión

Vale, sé que hablar de una serie que lleva ya tres temporadas no es descubrir nada, pero es que después de lo que he disfrutado en los pocos días que me ha durado la primera temporada de Cómo Conocí a Vuestra Madre, era inevitable que cayera un post por aquí.

¿Y por qué? Porque es la serie corta que más me ha enganchado y me ha hecho reír desde que me descubrieron Entourage (estaré eternamente agradecido a Xavi por ello). Y es que después de tanta serie seria como Los Soprano o The Wire, un cambio de aires veraniego nunca está mal.

La historia de cómo nuestro protagonista conoció a su mujer y la narración que hace de esa época a sus hijos en el futuro es el corazón de esta serie, que es como un enorme y divertidísimo flashback.

Una serie que cuenta con un personaje tan grande como Barney Stinson (interpretado por Neil Patrick Harris, alias Dougie Howser) merece estar en mi olimpo de favoritas, junto a Entourage y su enorme Ari Gold.
Pero no quiero desmerecer al resto de personajes: Ted, un romántico realista incurable. Marshall y Lily, la pareja ideal, que es ñoña pero sin complejos, tierna y con mala uva. Y, cómo no, Robin, la guapísima que llevará de culo a Ted.

La serie tiene un ritmo trepidante, está llena de diálogos ingeniosos, de situaciones en las que cualquiera se ha podido (o le gustaría) encontrar, y su romanticismo no llega al nivel de la ñoñería ni de la vergüenza ajena.
Vamos, es una versión de Friends actualizada y mejorada.

Si aún no la habéis descubierto, haceos un favor y no tardéis tanto como un servidor en disfrutarla. Merece la pena, porque no podría dejar de recomendar una serie de la que me he tragado hasta cinco episodios de una sentada.

Os dejo, que no sé si podré resistirme a empezar con la segunda.

Editado: Eso sí. No quiero ir de snob ni nada, pero creo que esta serie hay que verla en versión original. Dudo que el doblaje esté a la altura…

Sigo a la Escucha

Sábado, 05 de Julio de 2008 a las 18:58 — Archivado en Televisión

Ayer terminé de ver la segunda temporada de The Wire. Qué gran serie, madre mía. Se nota el toque HBO y no tiene nada que envidiar a su hermana mayor y otra de las joyitas de esa cadena: Los Soprano.

Ambas son series para ver con calma, para disfrutar al ver cómo se va desplegando toda la historia, y están llenas de matices, de miradas y de gestos que van más allá de lo evidente.

Ahora solo me apetece continuar con la tercera temporada y ver qué caso van a tratar McNulty y los suyos.
Seguro que no me decepcionan.