Lunes, 16 de Noviembre de 2009 a las 15:03 — Archivado en Teatro
Ver a Roberto Álamo saludando al público, sudado, agotado y meditabundo estremece y da una idea de la intensidad de la obra que protagoniza: Urtain, el último proyecto del grupo Animalario.
Álamo da vida a José Manuel Ibar (más conocido como Urtain) un mediocre boxeador de la época tardofranquista que en su momento representó a la España más castiza y retrógada, en una obra explicada en forma de cuenta atrás, partiendo de su triste final en forma de suicidio días antes de las olimpiadas de Barcelona hasta llegar a su nacimiento.
Álamo se deja la piel en un papel tremendo, duro, potente y tierno al mismo tiempo, de un perdedor utilizado y castigado por la vida. En muchas escenas acojona y emociona a partes iguales.
El resto del reparto no se queda atrás, y arropa y potencia el resultado de esta obra que disecciona lúcidamente las miserias de la época franquista: Alberto San Juan, tremendo como siempre; Victor Masan, impresionante en su papel de presentador; María Morales, intensa en su papel de segunda mujer de Urtain; Luis Bermejo, serio y a la vez divertidísimo en sus papeles de médico personal de Franco y de camarero Raphaelista; Marc Martinez, y su raro acento andaluz haciendo de Pedrito Carrasco; o Estefanía de los Santos, que borda su papel de primera mujer del boxeador.
En resumen, Urtain es un montaje muy inspirado, con una clara vocación cinematográfica (esos grandes momentos a cámara lenta), del que es casi imposible salir sin magulladuras o, cómo mínimo, impactado.
Si vivís en Barcelona, no dudéis en agenciaros una entrada para esta misma semana. Os lo agradeceréis.
4 Comentarios »
Miercoles, 22 de Julio de 2009 a las 10:11 — Archivado en Teatro
Honor y traición. Locura y amor. Ambición y amistad. De todo eso fui testigo anoche al acudir a la Biblioteca de Catalunya para asistir a la representación del Hamlet, en la versión de Oriol Broggi y protagonizada por Julio Manrique.
El sitio, impresionante: una sala medieval, con el suelo lleno de arena y gradas rodeando el “escenario”.
Los actores, magníficos. Destaca un Julio Manrique que está sencillamente inmenso. Ya me gustaba su trabajo, pero es que eso de tenerlo a dos palmos interpretando al príncipe más emo y chalado de la literatura es un lujazo que nadie debería perderse. Poniendo la piel de gallina en muchos momentos y provocando grandes risas en otros, Manrique se hace con la escena y lleva el peso de la obra, ayudado (no lo olvidemos) por un elenco de actores realmente espléndidos: el Polonio de Carles Martinez es brillante y exasperante al mismo tiempo. El Rey Claudio de Ramon Vila tiene un porte tan elegante que cuesta odiarle pese a su traición. La reina Gertrudis de Carme Pla transmite perfectamente la pasividad de una mujer constreñida por su papel y traidora a ojos de Hamlet. La Ofelia de Aida de la Cruz es preciosa, dulce y canta con una belleza que emociona. Y Marc Rodriguez y Jordi Rico (en los papeles de Horacio, Laertes, Rosencrantz y Gildenstern) están sencillamente geniales, pasando del drama a la comedia absurda con una facilidad pasmosa.
En resumen, que disfruté de una gran obra, en un lugar precioso y en una compañía inmejorable.
Una noche para recordar. Y ya van…
4 Comentarios »