Imposiciones

Jueves, 15 de Octubre de 2009 a las 16:40 — Archivado en Nocturnidad, Ocio, Rajadas

El día se levanta frío y otoñal, y es la primera vez desde principios de la primavera pasada en que tengo frío encima de la moto. Eso me lleva a pensar que necesito unos guantes si no quiero que se me caigan los dedos a cachitos en cuanto empiece el frío de verdad.
Eso sí, el aire es limpio y fresco, y reactiva mucho cuando se mezcla con el calorcillo del sol. Así que era un buen día. Y lo habría seguido siendo de no ser por la noticia confirmada por la prensa:

Salut prohíbe por ley las barras libres de bebidas alcohólicas

La peor noticia que se le puede dar a un chicaguero de pro que vive de la alegría que proporcionan esas Happy Hours llenas de Long Islands, nachos y risas, muchas risas.
Que sí, que ya sé que se puede pasar bien sin alcohol (incluso sin drogas) pero que un par de Longies a precio de amigo siempre son de lo mejor y no hacen daño a nadie.
Y qué coño, si me apetece meterme 4 entre pecho y espalda y que la cosa me salga como si me hubiera metido dos, ¿qué tiene eso de malo?

¿Volveremos a los tiempos de la Ley Seca? ¿Habrá que recurrir a Homer Simpson para que vuelva a personificarse como el Barón de la Birra?
A la Generalitat se le va la castaña, y confirman mi asco y repugnancia por una clase política que vive desconectada de la realidad de la calle.

Lo que tengo claro es que esta tarde pienso plantarme en el Chicago de mis amores jueviles, para tomarme unos cuantos Longies. Y espero que no haya ningún miembro del orden (esos que solo saben dar por culo) que evite que mi cartera se quede tiritando por mi consumo etílico.

Os veo ahí.
Fight for you Happy Hour Rights!

Tiempo Libre

Sabado, 03 de Octubre de 2009 a las 17:56 — Archivado en Nocturnidad, Ocio

Ya iba siendo hora de volver a escribir por aquí pero, como siempre, nunca encuentro el momento para hacerlo. Ahora mismo, estoy estirado en la cama, viendo como Anna prepara su álbum de fotos de las vacaciones en Mexico y yo miro de reojo la repetición de TeleMonegal y pienso en la cenita de esta noche.

Y es, como si se hubiera tratado de un festival o de una boda gitana, con la cena de esta noche acabarán las celebraciones de mi cumpleaños. Y han sido unas celebraciones geniales, que empezaron la tarde del martes (el día de mi 33 cumpleaños), cuando mi chica me sorprendió con una sesión en los baños árabes Aire de Barcelona, tras lo que disfrutamos de una deliciosa cena en el Fusion Sushi (altamente recomendable).

Las celebraciones continuaron el jueves, con una sesión de Chicago rodeado de grandes amigos, de esos que me hacen sonreír y sentirme muy orgulloso de tenerlos cerca. Cómo no, el día siguiente, la resaca fue considerable, merecida y algo que mereció la pena.

Y hoy cenaré con más amigos en el Smilo, después de ir a ver el partido del Barça al George & Dragon. Y seguro que irá bien. Y me volveré a reír. Y volveré a disfrutar.

¿Qué puedo decir? Pues que estoy en una época muy dulce de mi vida. Y la estoy disfrutando a tope.

Sed buenos y disfrutad del fin de semana.

Tras el Salón del Cómic

Martes, 02 de Junio de 2009 a las 19:37 — Archivado en Cómics, Nocturnidad, Ocio

Ayer terminó una nueva edición del Salón del Cómic de Barcelona y, como me pasa siempre, sigo en esa burbuja de agujetas, sueño, grandes recuerdos de risas y una tristeza que no me puedo quitar de encima. Porque siempre me lo paso de miedo y tengo la oportunidad de conocer a gente genial con la que pasar buenos ratos y tener charlas de lo más interesante.
Y eso sin contar lo bien que lo paso teniendo cerca a Germán y Ana, mis madrileños de adopción favoritos. Se fueron ayer, nada más terminar el Salón y ya los estoy echando de menos cosa mala.

Supongo que será cosa del cansancio acumulado, pero estoy con las defensas bajas y los ojos algo vidriosos mientras recuerdo los momentazos que ha habido durante todo el Salón: esas bromas que no dejan de subir en una espiral tonta, esas comidas en el hotel, esos ratos en la sala de prensa, esa noche que terminamos en la habitación de uno de los invitados bebiendo y escuchando música hasta las tantas, la charla sobre la situación política italiana con los enormes Claudio Stassi y Giovanni Di Gregorio, la amabilidad de Todd Nauck y la dulzura de su esposa, el buen rollo de Scott McCloud, esa media sonrisa buenrollera de Nicolas Wild, el estilazo y simpatía de Thomas Ragon, la sencillez de Terry Dodson, la timidez de Jeffrey Brown

Son tantas cosas, que no puedo enumerarlas todas, pero seguro que irán saliendo y las iré recordando con una sonrisa de oreja a oreja
Ahora necesito descansar y asimilarlo todo.

De Bodorrios y Demás

Lunes, 20 de Abril de 2009 a las 20:04 — Archivado en Nocturnidad, Ocio

Cómo cuesta sentarse a escribir algo en un día en el que las agujetas casi te matan (literalmente) y en el que solo deseas poder llegar a casa y tumbarte en la cama. Pero es que aún cuesta más hacerlo el día anterior, cuando el cansancio y la resaca apenas te permiten salir de una posición horizontal.
Eso sí, que el cansancio se deba a la celebración de una de las bodas más bonitas, divertidas y emotivas que recuerdo pues como que hace que la cosa valga la pena.

Sí, señores: el sábado se casaron Oriol y Andrea en una boda conjunta con Amalia, la hermana de Oriol, y Sergi. Y todo fue genial, desde el sitio (el santuari de la Mare de Deu del Mont) hasta los momentos más emotivos que hubo a lo largo de la fiesta, sin olvidarnos del baile y el desmadre.

Vamos, que fue una de esas fiestas que te dejan con ganas de haber tenido un fin de semana extra para haberte podido recuperar, pero tras las que solo te queda una sonrisa en la cara.

Cine, Cena y Copa

Domingo, 29 de Marzo de 2009 a las 11:16 — Archivado en Cine, Nocturnidad, Ocio

A veces los cambios de planes traen sorpresas agradables. Ayer fue uno de esos casos. Tras frustrarse por culpa de la lluvia la salida fotográfica que quería hacer, David y yo decidimos ir al cine y, pese a que habíamos pensado en ir a ver Watchmen (si la critico, quiero que sea con motivos auténticos) terminamos viendo Los Abrazos Rotos con Paola y unas amigas.
Debo reconocer que no soy precisamente fan de Almodóvar, aunque tampoco lo odio a muerte, y tras La Mala Educación no me apetecía especialmente ver una película suya, y lo que sobre el papel me parecía una película infumable terminó resultándome mejor de lo que me esperaba. Almodóvar es un cineasta con un estilo bastante personal y que sabe acompañarse de buenos profesionales, así que el resultado de esta película es bueno.

Lo único criticable es que considero que Almodóvar se defiende mucho mejor en la comedia, donde sus diálogos y situaciones delirantes siempre arrancan una sonrisa, mientras que en el drama todo suena muy impostado y grandilocuente: los personajes no dialogan, se sueltan pequeños discursos.
Pero bueno, la sensación general fue buena (quizás por la falta de expectativas con la que entré en el cine) y los desnudos de Kira Miró y Penélope Cruz ayudaron bastante…

Y el remate de la noche fue una cenita en la Cerveseria D’Or (enorme su cheeseburger de tres quesos) y un gin tonic en el Daily Telegraph, que no llega al nivel del Premiere, pero la lluvia no daba ganas de patearse la ciudad.

Hoy pierdo una hora de reloj, pero espero que no de perrería…
A disfrutar del domingo.