Flojera

Sábado, 03 de Enero de 2009 a las 18:40 — Archivado en Música, Nocturnidad, Ocio

Hacía un par de días que quería colgar mi primer post de este 2009, pero por una cosa u otra (vamos, perrería o resacas) no he podido hacerlo. Y hoy, cuando decido hacerlo, lo hago tirado por el sofá, con todo el cuerpo dolorido y con el estómago revuelto. La gripe me tenía que tocar, así que empezamos el año con flojera.

Si lo piensas bien, es bueno: así, el año solo puede ir a mejor…

En fin, que solo quería plasmar lo bien que me están sentando estas fiestas/vacaciones navideñas; que la despedida de año en dos tiempos fue genial; que he aprovechado para ver películas y leer cosas pendientes, e incluso he releído cosas; o que ayer estuve de concierto de The Rippers y Persona en el BeCool.

Vamos, que si no he escrito ha sido por buenos motivos. Veremos qué ritmo de publicación de tonterías y divagaciones mantengo este año.

La Leyenda de Los Planetas

Jueves, 16 de Octubre de 2008 a las 00:31 — Archivado en Música, Nocturnidad, Ocio

Encantado. Así he vuelto del concierto homenaje a Los Planetas en el Auditori, un sitio en el que no había estado y que me ha impactado por su arquitectura, su sonoridad y su tamaño.
Vamos, que el escenario era genial. Y las bandas han estado a la altura, creando unas versiones que han ido desde lo extraño (Manos de topo) a lo cañero (Lagartija Nick y Lori Meyers), pasando por lo intimista (Clovis y Nacho Vega).

O sea, que el repertorio de los granadinos tienen un nivelón, y cuando hay materia prima de calidad, es fácil hacer versiones que impacten.

Así que ahora mismo sonrisa de oreja a oreja y eterno agradecimiento a mi hermano, que me regaló las entradas para mi cumpleaños y con el que he querido disfrutar del espectáculo.

Aún tengo escalofríos con Nunca me entero de nada… ¡qué grandes son Los Planetas, coño!

Recapitulando

Domingo, 21 de Septiembre de 2008 a las 11:30 — Archivado en Música, Nocturnidad, Ocio

Una vez más, como siempre (y por suerte) este blog vuelve a ir a remolque de mi vida, quedando apartado y marginado ya sea por la falta de temas, de tiempo o de ganas de escribir.

Pero creo que el triple concierto de ayer frente a la antigua fábrica de Damm se merecía un post de los de retorno. Y es que, aparte de Antònia Font y algo de Mishima, apenas conocía nada y esperaba aún menos de Primal Scream. Pero debo reconocer que lo pasé genial. Y es que la compañía de Maribel y Oscar siempre es un gran punto a favor, y quizás hiciera que me dieran ganas de escuchar con calma el Set tota la vida, de recuperar una vez más las marcianadas de los mallorquines y de pensar que Primal Scream son una buena banda de rock.

Y tras el subidón de energía de ayer, toca encontrarse con Mr. Pequeño para hacer un vermutito antes de que parta hacia NY.

Así que me voy a dar una duchita mientras sigo escuchando Alegria, de Antònia Font, el mejor Prozac musical que se me ocurre ahora mismo.

Domingueo de Excepción

Domingo, 13 de Julio de 2008 a las 21:14 — Archivado en Música, Ocio

Pues sí. Parecía increíble, pero es cierto que pueden hacerse más cosas que dedicar el domingo al perreo más absoluto: se puede combinar el perreo mañanero con una tarde de música, charlas y risas con un gran colega (ese Xavi único e irrepetible).

Lo que en principio era una quedada para darle su dosis de How I Met Your Mother (le había dejado con el mono de la primera temporada y se ha llevado dos más) se ha convertido en una buenísima tarde de charlas, con música de los geniales Redd Kross de fondo.

Qué grande es tener amigos tan geniales. Es algo que nunca me canso (ni me cansaré) de repetir.

Y ahora, a por mi propia dosis de How I Met Your Mother. Legendary, que diría Barney.

Lunes de Pereza

Lunes, 25 de Febrero de 2008 a las 13:27 — Archivado en Música, Nocturnidad, Ocio

Siempre me pasa lo mismo. Cuando tengo tiempo de escribir, no se me ocurre nada interesante que contar, y siempre acabo haciendo un resumen a toro pasado de lo que me ha sucedido desde que escribí por última vez.

Pero es que lo de este fin de semana ha sido realmente genial, al menos el sábado. Empezar la mañana con unas fotos de los Encantes Viejos con mi hermano, seguido de un aperitivo y una paella en la Vila Olímpica con Carlos y compañía, tras la cuál vinieron unas copas de media tarde en el Chicago para acabar con un Singstar y muchas risas en Can Pequeño.

Las sobredosis nunca son buenas, pero si son de risas, buen rollo y algo de descontrol, pues no están nada mal, fíjate.

Son de esas cosas por las que me siento realmente afortunado.

Y ahora, a intentar seguir concentrándome en el trabajo, que hoy me está costando horrores.