La “Privacidad” de Maspons

Lunes, 30 abril , 2012 § 0 comments § permalink

Hacía días que tenía que escribir un post nuevo. En un principio, había pensado en escribir algo sobre la marcha de Guardiola, pero cuando hay gente que escribe exactamente lo que ya piensas tú y encima con una prosa mucho mejor estructurada y meditada como este post de Rubén Uría, pues casi que te lo ahorras y pasas a otra cosa.

Así estaba yo, meditabundo sobre el anuncio de Pep, cuando apareció mi bella prometida con un regalo atrasado de Sant Jordi: el libro de fotos The Private Collection, del fotógrafo Oriol Maspons.

La portada del libro

Sólo puedo decir que acertó de pleno con él. Maspons, miembro de la gauche divine barcelonesa de los años 70, es un cachondo y un pilluli, y así lo refleja en sus retratos de mujeres despampanantes y deshinibidas de todas las nacionalidades imaginables, con una iconografía muy personal pero, sobre todo, con unos títulos de foto que me hicieron soltar más de una y de dos carcajadas mientras hojeaba el libro. Para muestra, un botón:

Poderosa británica redactando su tesis sobre el modernismo catalán en lengua vernácula con faltas de ortografía. © Oriol Maspons

 

Lo reconozco. Maspons me produce una envidia poco sana al pensar lo mucho que se debió de divertir y ligar con tantas pijippies setenteras entre Cadaqués y las discos más chic de Barcelona de esa época, con la excusa de fotografiarlas y dejar muestra de su belleza para la posteridad. Y doy fe de que el tipo lo consiguió… al menos en lo que se refiere a plasmar esa femineidad tan atractiva.

En cuanto termine de disfrutar de las fotos, ya le echaré otro ojo a los textos (seguramente interesantes) de amigos y conocedores de la obra de Maspons, como son (o eran)  José Luis de Vilallonga ,  Joan Manuel Serrat, Carlos Pérez Siquier, Óscar TusquetsJuan Marsé Francisco Umbral.

Si os apetece comprároslo (y, creedme, no os arrepentiréis), podéis hacerlo aquí. De nada.

Meteórico

Jueves, 12 abril , 2012 § 0 comments § permalink

No sé si Jair Dominguez está cabreado con el mundo.

Talking to me?

 

De hecho, lo dudo, pero todos sus escritos me transmiten una cierta dosis de mala leche (suya, no mía) que encuentro de lo más estimulante. Sin pelos en la lengua, intenso a la hora de dar sus opiniones, lo normal era que una novela suya estuviera a la altura de lo esperado por un servidor, y Hawaii Meteor lo está.

Anfetamínica, delirante, excesiva, surrealista… Esos y muchos otros adjetivos podrían aplicarse perfectamente a la obra de Dominguez, el autodenominado “guionista brillante”, una novela que me tuvo flipando desde la página uno hasta el final, si bien en algunos momentos las idas de pelota y desvíos hacia personajes secundarios hacen que se desvíe en exceso de la trama principal.

Pero ¿qué digo? Tampoco hay tanta trama que seguir. Este road book sobre unos terroristas suicidas que planean asesinar al rey de España y declarar unilateralmente la independencia de Catalunya es justo eso: un viaje sin demasiadas concesiones, lleno de gore, violencia, insultos y personajes marcianos y grotescos (malos malísimos, matones sobrenaturales y cuatro terroristas de lo más peculiar y molones) que me han hecho soltar unas cuantas carcajadas a lo largo de la lectura.

No sé si ganará ningún premio, pero a mí me ha hecho pasar muy buenos ratos.

 

Panenka

Miércoles, 21 marzo , 2012 § 2 comments § permalink

Últimamente, el fútbol equivale a crispación.

Todos los periódicos deportivos  y programas de televisión sobre el tema, con muy pocas excepciones, son altavoces dedicados principalmente a amplíar las quejas sobre arbitrajes y a tensar la cuerda, mientras realizan masajes que rozan el final feliz a aquellos equipos a los que son afines (básicamente Barça y Madrid). Todo eso hace que se echen de menos los análisis más reflexivos y los artículos más sosegados.

Y eso es precisamente lo que hace la revista Panenka, una rara avis en el mercado del fútbol en papel. Y su equipo deja bien clarito el porqué en su manifiesto (que podéis leer aquí): libertad a la hora de escribir, sin caer en partidismos, fanatismos ni obviedades y temas trillados; historias apasionantes que nos trasladan a otros tiempos; y, por encima de todo, un proyecto personal y sin la presión/apoyo de ningún grupo mediático.

Todo eso, unido a un diseño muy cuidado y  un estilo muy definido, hacen que esta revista (que lleva 6 números en el mercado) sea un necesario soplo de aire fresco con reminiscencias setenteras y ochenteras, que nos ayuda a entender el fútbol actual a partir de ejemplos pasados y que no deja de rescatar figuras de otros tiempos, excéntricas, importantes y en muchos casos olvidadas.

Foto: Orsai

Si os gusta el fútbol en todas sus dimensiones y más allá de forofismos necios, no os la debéis perder. Porque se puede ser futbolero, sosegado y lector al mismo tiempo.

A leer se ha dicho. Lo de comprarse una de sus fabulosas camisetas es opcional.

The Running Dead

Jueves, 27 octubre , 2011 § 4 comments § permalink

No me gustan los zombis que corren.

Soy de la vieja escuela, lo reconozco. Me atraen (y me acojonan) mucho más los muertos vivientes del tito Romero que los sprinters infectados de 28 días después. Manís que tiene uno. Y ver unos zombis que corren en una serie donde la palabra clave es “walking”, o sea “caminante”, es algo que me escama.

Quizás no sea una razón de peso, pero sí una de las muchas por las que me planteo dejar de darle oportunidades a The Walking Dead en su versión televisiva. La primera temporada me dejó muy decepcionado, con el regusto de una oportunidad perdida, como el hecho de estar delante de una mala adaptación. Intento no ser talibán y no exigir que se siga a rajatabla lo establecido en la obra original, pero me fastidia cuando los cambios no mejoran el producto sino que lo suavizan, lo masifican y le quitan fuerza al resultado final.

Y esa fue la sensación que tuve al terminar los 6 capítulos que conformaban la temporada anterior de la serie. Cuando empecé a ver la segunda temporada, lo hice más por inercia que por otra cosa. O quizás con la poco sana intención de reafirmarme en mi postura de que no me iba a gustar ni a sorprender este segundo round. Y la verdad es que nada de lo que he visto hasta ahora me ha hecho cambiar de opinión. Corrijo: me ha sorprendido ver cómo se puede echar por la borda un grandísimo punto de partida y convertirlo en un producto flojo y sin personalidad.

Han logrado tomar toda la dureza del cómic y la parquedad de palabras de muchos personajes y lo han transformado en un serial en los que todos sueltan discursos cada cinco minutos y donde se recuerda de una forma constante que el mundo se ha ido a la mierda. Y lo peor: ninguna de las dos cosas está hecha sutil o hecha para ser leída entre líneas sino que es zafia, plana y redundante.

Ante la abrumadora cantidad de series buenas que corren por ahí (además de algún revisionado pendiente, como el de The Wire), creo que dejaré correr esta.

Una pena. Me habría encantado ver la mejor ficción sobre zombis en televisión, y no la veo por ninguna parte.

De Autobuses, Motores y Libros

Martes, 4 octubre , 2011 § 0 comments § permalink

Anonadado me hallo.

Yo, que juré mi odio (semi)eterno a Nando Cruz en los años 90, cuando se dedicaba a destripar a todas las bandas que me gustaban desde su privilegiada tribuna en El Periódico… Yo, que me prometí no volver a leer nada del susodicho, me encuentro con que me he leído de una sentada su libro Una semana en el motor de un autbus: La historia del disco que casi acaba con Los Planetas, título corto y memorizable para un libro que vale su peso en oro como testimonio de cómo fue el proceso de gestación de uno de mis discos favoritos de todos los tiempos.

Ya conocía algunos detalles (pocos) sobre la vida privada de los de Granada, pero poder leer tantos detalles tan íntimos y descarnados siempre es interesante e impactante. El paseo por el lado salvaje de Florent, las idas de pelota mesiánicas pero honestas de J, el génesis de temazos que han marcado mi vida… todo está ahí. Y todo eso me ha servido para ver ese disco con otros ojos, para apreciarlo aún más y para tener más claro que Los Planetas siguen siendo una de mis bandas favoritas.

En fin, que tanto si os gusta la banda como si no, el libro del amigo Nando (que se ha marcado un buen tanto) es de lo más interesante y recomendable.

Y circulen, que aquí no hay nada más que ver. Yo voy a ponerme por enésima vez el disco…

¿Dónde estoy?

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