La Cuarta

Domingo, 29 mayo , 2011 § 4 comments § permalink

La coronación definitiva.

Si a alguien le quedaba alguna duda de que el Barça de Guardiola, Messi y compañía es uno de los equipos más grandes que haya pisado un terreno de juego, yo diría que el partido de ayer lo dejó bien claro.

Me gustaría poder escribir una crónica sobre el partido tan buena como esta, pero prefiero dejárselo a gente tan válida como Daniel Cana, un tipo reflexivo y gran analista.

Solo puedo decir que yo lo vi en el Velcro, mi templo etílico-festivo de los jueves, rodeado de buenos amigos y muchos otros desconocidos, mientras echaba de menos a la suertuda de mi novia, que pudo disfrutar de la final en directo, en Wembley. Y la cosa mereció la pena: cánticos desde el primer minuto, risas, gritos, saltos, celebraciones desatadas… Y unos buenos copazos para celebrar esa cuarta Champions del Barça.

Hoy toca descansar, asimilar que el Barça ya es definitivamente uno de los grandes de Europa y esperar a ver qué suelta Messi en la celebración del Camp Nou. Porque la Pulga es lo más grande. Y este equipo, también.

Wembley… Again

Sábado, 28 mayo , 2011 § 2 comments § permalink

Sin prisas. Sin urgencias históricas y con los deberes hechos. Con uno de los mejores equipos desde que tengo memoria.
Con hambre de títulos pero con la certeza de que esta no es LA final sino una más. Que sí, que hay que ganarla, pero sabiendo que en el campo estarán los dos mejores equipos de la década, sin duda alguna.

Así nos presentamos en Wembley, 19 años después, para disputar la que puede ser nuestra cuarta Copa de Europa.

Y ahora mismo estoy nervioso, con la tensión de no saber cómo discurrirá la final, ni si las supersticiones funcionarán o si simplemente serán eso… Supersticiones.
Lo que tengo claro es que será una gran final y que, al final de partido, estaré orgulloso de este equipo.

Força Barça!

See you on the other side…

Enésimo Regreso

Miércoles, 4 mayo , 2011 § 0 comments § permalink

O la teoría del eterno retorno.

Vuelvo a entrar aquí, como quién vuelve a una casa que ha estado demasiado tiempo cerrada. Las luces funcionan y todo parece estar en orden. Solo hay una pequeña capa de polvo que delata la falta de cuidado del lugar, pero al menos ningún vándalo ha saqueado mi casa. Tampoco es que se pudieran llevar nada de valor… más allá del sentimental.

Vuelvo con la cantinela de siempre, esa misma que te reservas cuando te encuentras a alguien que te da mucha pereza ver: que si “tendría que venir más”, que si “a ver si quedamos para contarnos la vida” y otro sinfín de tópicos que (casi) nunca se cumplen.

Para aquellos de vosotros que hayáis aguantado la respiración desde mi último post, una cosa: no lo hagáis. Solo falta que a mi mala conciencia por no escribir le añadáis algún cadáver. Y otra, que el Salón del Cómic fue… diferente. Tuvo sus grandes momentos, como cada año, pero tampoco fue como para echar cohetes. Bueno, miento… mi libreta salonera creció y para bien, muy bien.

También comentaría algo sobre el aluvión de Clásicos, pero ha llegado todo hasta la náusea y se ha hablado de tantas cosas menos del juego que ya no me apetece mencionar nada aparte de que nos espera Wembley (y que buscamos entradas).

El resto, bien gracias. Algunas cosas podrían ir mejor. Suerte que otras siguen igual de fuertes y buenas y ayudan a sobrellevar las que no van tan bien.

Apago las luces. Miro que todo esté bien cerrado. Lo miro de lejos y me digo que pronto volveré. Aunque me engañe, prefiero la esperanza.
(¡Toma final moñas!)

Pura Emoción

Domingo, 12 diciembre , 2010 § 2 comments § permalink

Hay cosas que sólo se pueden entender si te apasionan.
Una de ellas es dedicarle cuatro horas a una obra de teatro. La otra, el luchar contra la pereza y el frío y acudir a un partido de fútbol un domingo a las 9 de la noche.

En el primer caso se dió el miércoles pasado en el TNC, y la cosa mereció la pena. Mucho. Se trataba de Agost, la obra escrita por Tracy Letts, dirigida por Sergi Belbel e interpretada, entre otros, por Anna Lizaran y Emma Vilarasau. Con una duración de 4 horazas como cuatro soles de tragicomedia al límite, la obra tiene una gran abundancia de picos de tensión mezclados con momentos delirantes y esperpénticos junto a destellos de una sensibilidad extrema. Altamente recomendable, aunque no para espíritus sensibles en exceso.

El segundo caso se ha dado hace unos minutos en el Camp Nou, en un Barça-Real Sociedad que ha terminado con otro 5-0. Lo destacable ya no ha sido ni la tremenda superioridad ni el gran juego del Barça (cosa a la que nunca deberíamos acostumbrarnos del todo) sino a un detalle que a mí me ha parecido emocionante. En la fila de atrás teníamos a un niño vasco de unos 7 años con su padre. Ambos eran del Barça, pero el padre iba con la bufanda de la Real por una promesa que le hizo a su difunto padre (el abuelo del crío). Verlos a los dos disfrutando tanto de la goleada, haciendo fotos, comentando el partido y pasándoselo en grande casi me ha hecho saltar una lagrimilla.

En los dos casos, he disfrutado de cosas que a priori parecen antagónicas, pero que a mí emocionan casi de la misma manera.
Y espero que lo sigan haciendo durante mucho tiempo.

Sobrecarga

Miércoles, 14 julio , 2010 § 2 comments § permalink

Nada… que estoy a punto de darme por vencido y asumir que escribir un post cada mes es lo máximo que voy a conseguir de ahora en adelante.
Cuando no es la falta de inspiración, es una gastroenteritis, o una fiesta, o un intento de día de descanso lo que me aleja de mis intenciones de mantener este blog actualizado…

Pero vamos, que ya hacía días que me veía en la obligación de dejar constancia escrita de un par de cosas. La primera, que el domingo 11 de julio, mi fotolog cumplió 7 añazos entre nosotros. Ya he escrito tantas veces cosas similares dando las gracias y eso que me resulta pesado repetirme, pero… gracias por verme, comentarme, recomendarme y aconsejarme. Siempre es agradable saber que hay alguien ahí mirando lo que hago.

Lo segundo, que ese mismo 11 de julio ocurrió algo que, si me llegan a decir hace un par de años no me lo habría creído ni harto de vino: España se proclamó campeona del mundo de fútbol, un hecho que, cuando era pequeño, estaba reservado a las grandes selecciones. Y es que pese al gran papel que se había hecho en la Eurocopa, una cosa es eso y otra muy diferente un Mundial… pero el mejor equipo español de la historia sacó adelante muchos partidos complicados ante rivales que han ido desde lo más cerrado a lo más violento, hasta llegar a una final en la que todos (creo) nos desgañitamos cuando Iniesta enchufó el gol de la victoria, al más puro estilo Stamford Bridge.

Así que pude hacer dos celebraciones en una. Lástima que el calor, los nervios y el empacho me dejaran en un estado lamentable del que ahora aún me estoy recuperando.

Veremos cuánto tardo en encontrar otra excusa para sentarme frente al ordenador y escribir algo coherente.
Nos vemos.

¿Dónde estoy?

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