Un Grande de España
Lo reconozco, nunca me han gustado las despedidas. Siempre prefiero soltar un “hasta luego”, aunque muchas veces tenga la sensación de que es un “adiós” encubierto. Pero en este caso, mi intención es que sea un auténtico “hasta pronto”.
Y es que se confirma la marcha de una de las personas a las que en relativo poco tiempo he llegado a considerar un gran amigo: Ari se vuelve a Sevilla.
Sí, ya sé que es por su bien, que tiene a toda su familia, a su gente y a su amor ahí, pero qué coño… se le va a echar muchísimo de menos. A él y a su buen rollo constante. A su risa sincera. A su sentido común y sus buenos consejos. A sus ganas casi sempiternas de juerga. A sus charlas sobre lo humano y lo divino.
Eso sí, cuando pienso que la estampa que tenéis aquí abajo se va a repetir en breve, pues qué queréis que os diga… me emociono. Soy un sensiblero, lo sé.
Pero bueno, que no todo van a ser lágrimas y despedidas. Habrá que mirar la parte positiva: ya tenemos una excusa para echarnos unos finitos y unos rebujitos en la Feria de Abril.
Porque caerán, estoy seguro. y visitaremos la tierra de Curro, de la expo y del Betis, y con el mejor y más simpático de los guías.
Tío, eres grande y lo sabes. Espero que el recuerdo que te lleves sea tan grande como el que dejas por aquí.