Miércoles, 24 febrero , 2010 § § permalink
Mientras escucho el Bipolar Age de los cañeros Nothink, releo algunos de mis posts más antiguos y me fascinan dos detalles. El primero, la cantidad de cosas que podía escribir a lo largo de un mes, cuando lo raro era el día que no escribía y no al revés como últimamente. Y segundo, el no reconocerme o no empatizar para nada con muchas de las cosas aquí escritas. Vamos, que es como si leyera a otra persona a la que le pasaron cosas de las que tengo un leve recuerdo.
Y de lo último que me doy cuenta es de que, por mucho que lo intente y por mucho que me justifique, nunca llego (ni sé si llegaré) al nivel de escritura y estilo que tienen tantos otros blogs que admiro.
Y no, no es ningún lloriqueo que busque consuelo ni nada por el estilo. Es solo la constatación de mi opinión autocrítica, algo que no suele abundar en la blogosfera. (¿Aún se dice blogosfera o me ha quedado muy 2004?)
En fin, que de vez en cuando me gusta dejar lo que estoy haciendo y soltar aquí lo primero que se me pasa por la cabeza. Y yo encantado de que me leas, estimado lector…
Martes, 23 febrero , 2010 § § permalink
Hoy se cumplen exactamente 29 años de ese famoso “¡Se sienten, coño!” que soltó Tejero en el Congreso de los Diputados, en lo que se convirtió en una de las imágenes más icónicas de mi infancia. Definitivamente, son un montón de años los que han transcurrido desde ese fallido golpe de estado que podría haber cambiado el país en el que vivimos, y no creo que precisamente a mejor…
De lo que no ha pasado tanto es del golpe que si cambió mi estado (el emocional y sentimental) y que me lleva haciendo sonreír desde este verano. Y es que hoy también se cumplen ocho meses junto a Anna, la chica más maravillosa que he conocido.
Lo celebramos anticipadamente el fin de semana pasado con unos días bien románticos en París. Sí, típico, tópico y todo lo que queráis, pero cuando estás enamorado apetece muchísimo hacer cosas así, y más si tu chica es una gran guía y se conoce tan bien las calles de la ciudad.
En fin, que es curioso que una golpista decidiera celebrar su amor por mí en la tierra de la libertad, la igualdad y la fraternidad. O quizá no sea tan curioso, y que en realidad se trate de una revolucionaria que no deja que mi corazón descanse (ni falta que hace) y que no deja que las sonrisas abandonen mi cara.
(Al releer esto último, caigo en la cuenta de que mi nivel de azúcar en sangre no ha disminuido ni un poco y que me sigo pareciendo peligrosamente al osito de Mimosín… ay, los peligros del amor…)
Jueves, 18 febrero , 2010 § § permalink
Que sí, que ya lo sé, que siempre digo que no me presentaré a ningún premio, que me parecen una pérdida de tiempo en la que lo que más se valora es la dudosa cualidad del “quién más amigos tiene, gana” o donde siempre ganan los mismos. Pero he pensado “qué coño” y he decidido volver a hacerme autobombo de cara a los Photoblog Awards 2010.
Mi objetivo sigue sin cambiar: tengo clarísimo que no voy a ganar, pero me haría ilusión terminar entre los 20 primeros (mientras escribo este post estoy en una más que digna 15ª posición), así que si queréis ayudarme a conseguirlo, podéis entrar aquí y hacerlo. Si no estáis registrados en Cool Photoblogs, apretad el botoncito que hay bajo el corazón.
Y hasta aquí la pausa comercial. Ahora, a seguir pensando en el viaje a París de este fin de semana.
Martes, 16 febrero , 2010 § § permalink
Biffy Clyro es una de las bandas que más están sonando en mi iPod en estos últimos meses, sobre todo desde que apareció Only Revolutions, su último disco que, como los anteriores, está lleno de temazos.
Y la verdad es que en directo no decepcionan nada. Es increíble la caña que pueden llegar a dar tres zumbados en un escenario, y estos escoceses saben transmitir perfectamente la potencia de sus discos sobre un escenario.
Pero… qué duro es llegar a un concierto y, pese a lo bien que te lo pasas y lo mucho que te gusta, terminas bostezando y en la cabeza solo se te repite la idea de llegar a casa y meterte bajo el edredón.
Y eso es lo que me pasó este sábado en su concierto, y no porque el grupo no lo diera todo ni porque fuera sin ganas sino porque fue uno de los fines de semana más fríos y lluviosos del año. Y entre eso y que, por mucho que lo intente negar, me voy haciendo viejuno pues como que rebajó la euforia que años atrás podría haberme provocado este concierto.
Y esa idea de hacerme viejo es la que aún se ha repetido más estos días, al pensar que este fin de semana volveré a París con mi chica, después de no estar allí desde el 92. Dándolo vueltas al tema he caído en que mucha de la gente que había en ese concierto del sábado no había nacido o iba en pañales cuando estuve por primera y última vez en la Ciudad de la Luz. Y eso es algo que me ha hecho sentir bastante viejo de pronto…
Supongo que este tiempo lluvioso me tiene algo bajo de ánimos y eso solo ayudó a potenciarlo.
En fin, que todo esto me ha producido cierto shock que no dudo que tardaré en pasarse en cuanto pise París, que bien vale una misa, varias comidas y todos los encuentros románticos que se puedan tener en un fin de semana.