Damas y Caballeros… La Patada Voladora ™
Bueno, lo prometido es deuda y por fin, tras muchos días de retraso y ante la expectación generada, aquí esta la auténtica, original e inimitable lista de la Patada Voladora ™.
¿Una explicación? Pues venga, ahí va. Mi lista de la Patada Voladora ™ no es más que una forma de mostrar aquellos personajes que me sulfuran, me cabrean o, simplemente, odio. Tanto que, de encontrármelos por la calle, no dudaría (o me costaría mucho resistirme) en soltarles una patada voladora al más puro estilo WWF.
No tiene cabida cualquiera, solo aquellas personas que me producen un cabreo instantáneo en cuanto se menciona su nombre.
Por supuesto, esta lista no es fija (aunque haya algunos de sus miembros que casi sean permanentes) y puede ir cambiando con el tiempo. Y, por supuesto, queda abierta a recomendaciones, críticas, halagos o cualquier cosa que se tercie.
Sin más dilación, aquí van los elegidos. Get in the ring, motherf***er (que diría don William Axl Rose):
- 10 - Javier Sardà: Con alguien tenía que empezar la lista y le ha tocado a este ex gran comunicador convertido en creador de basura televisiva bajo el pretexto de una supuesta diversión que exige el público. Me jode mucho que la gente le ría las gracias a un tío que antes tenía talento y que se dejó pudrir por la llamada de la pasta. Y pensar que tenía que ser la respuesta inteligente a Pepe Navarro…
- 9 – Jordi González: Sí, odio es lo que siento por este falsario, otro supuesto “gran comunicador” que no tuvo reparos en venderse al mejor postor para dedicarse a generar mierda catódica bajo el mismo pretexto que el amigo Sardà. Quizá deberían haber ocupado una sola posición ex aequo, pero me habría perdido la oportunidad de cagarme en ambos.
- 8 – Mercedes Milà: Parece que esta parte de la lista está dominada por gente que solía tener talento y que, con la edad o sabe Dios por qué, han perdido el norte y la rigurosidad que tenían. Ver pasar a Merceditas de hacer entrevistas con criterio a gente interesante a hacer el idiota en un programa y meterse con los pobres diablos cuya máxima aspiración en la vida consiste en entrar en un programa para insultarse delante de las cámaras y joder debajo de un edredón es, cuando menos, triste. Lo que se tiene que hacer a veces para comer o mantener algunos lujos, ¿eh, Milà?
- 7 – Risto Mejide: este tipo no me caía mal del todo, incluso me hacía gracia cuando iba de tipo duro criticón en Operación Triunfo. Todos sabíamos que era un papel, pero era entretenido y los guiones de su supuesta chulería no estaban nada mal. El problema es que sus ansias de protagonismo le han llevado a aceptar presentar una mierda de programa como es G-20, en el que se erige como populista barato, creyéndose muy duro por meterse con Zapatero hablándole de tú. Si al menos no se le trabara la lengua, sus diatribas quizá tendrían la gracia que él les supone.
- 6 – Najwa Nimri: Lo malo del talento es que o lo tienes o no lo tienes. Si como actriz ya me parece de lo más justita, como cantante me da un asco tremendo, no sólo porque cante en susurros supuestamente cool, sino por creerse una artista completa que puede cambiar de registro y de campo. Como diría Homer Simpson, para qué inventar tantos sabores de helado cuando aún no se domina la vainilla…
- 5 – Manel Fuentes: el graciosillo por antonomasia. La desgracia para él (o más bien para el resto de nosotros) es que no es ni una décima parte de lo gracioso ni molón de lo que se cree. Por si fuera poco haberlo tenido que aguantar maltratando el estilo del CQC, sin llegarle a la suela de los zapatos al enorme Wyoming, ahora nos lo tenemos que encontrar cada día en Catalunya Radio en el papel de periodista riguroso y de preguntas acertadas y afiladas.
- 4 – Cristiano Ronaldo: el epitome del garrulo chulito de barrio, aquel subnormal cuyo único talento es darle patadas a un balón y pavonearse como un gallito. Me jode que un jugador que desaparece por sistema en todos los partidos importantes sea considerado uno de los mejores del mundo.
- 3 - José María Aznar y Ana Botella: Dudaba si ponerlos a ambos, pero qué puñetas… la pareja más asquerosa y qué más rabia me da (con el permiso del tonto del culo de Beckham y la anoréxica de su mujer) no podían dejar de aparecer aquí en forma de pack. De hecho, mi patada voladora iría compartida para ambos, por su chulería y prepotencia, por ir de perdonavidas y por intoxicar y crispar como poca gente ha hecho en los últimos tiempos.
- 2 - Teddy Bautista: Este tipo no podía faltar en mi lista. Alguien que dirige una sociedad privada (cosa que parece olvidar el gobierno) capaz de cobrar derechos de autor a una obra escolar por poner canciones “protegidas” se merece todo mi odio y una de mis patadas. Si él me trata de pirata y me cobra un cánon simplemente por comprarme cd vírgenes o discos duros, creo que tengo todo el derecho a considerarlo un cabrón sin escrúpulos. Pero bueno, poco se puede esperar de un fracasado musical como él..
Y, redoble de tambores, porque llegamos a la primera posición…
- 1 – Isabel Coixet: La simple mención de su nombre me provoca acidez de estómago y un cabreo instantáneo. El gafapastismo hecho persona; el esnobismo destilado en forma de artículos en el periódico; la sensibilidad de telefilme de mediodía llevada a los altares de la modernez. Cada vez que recuerdo su aparición en la entrega de los Goya con esa salida de tono a lo Empanadilla de Móstoles, tengo un ataque de vergüenza ajena tan bestia que creo que solo podría relajarse con una buena Patada Voladora ™.
Y ahora, a opinar, estimados lectores.
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Breve update: Las prisas no son buenas consejeras y, en mi afán por publicar la lista, tuve el desliz de no incluir a una de mis estrellas en cuanto a bilis y odio: Jose “el traductor” Mourinho. Y es que este chulito de tres al cuarto logra encabronarme con solo sacar esa cara que nunca sé si denota enfado o estreñimiento (puede que ambas). Esa prepotencia típica de nuevo rico hace que desee rebotar contra las cuerdas y lanzarle una patada voladora seguida de un piquete de ojos o un súplex dorsal…
En fin, que el capullín del amante del teatro del bueno tenía que aparecer en mi lista, sí o sí. De hecho, estaría en un reñido primer o segundo puesto. He dicho.