Lo De Siempre…
Volvemos a la carga una vez más con el que es ya un clásico por estos lares: el post “cuánto tiempo ha pasado desde la última vez y qué abandonado tengo todo esto”. Sí, señores lectores (cada vez menos, cabe suponer) que aún siguen las tontunas que tengo a bien escribir con una periodicidad que raya el insulto… aquí llega otro post de puesta al día.
Ya han pasado unos días desde el Salón del Cómic y ya he vuelto a ponerme el chip de normalidad tras haber aprovechado el fin de semana pasado para dormir como un lirón, con la excepción de unas horas de fiesta/barbacoa en casa del ínclito David (cuyo fotolog deberíais visitar ya -y de paso aprovechar para pedirle que cuelgue más fotos, que las tiene y buenas…) donde degustamos deliciosos manjares y brebajes que, pese a provocarme una severa resaca al día siguiente, fueron ingeridos con gusto en medio de risas y buen rollo. Otra cosa es que recuerde la parte final de la noche, pero tampoco hemos venido a hablar de eso…
Otra cosa que quería comentar es que adoro totalmente y sin condiciones a Miguel Brieva. Me parece un tipo brillante, cuyas tiras destilan una inteligencia, mala leche y maestría, y que sacan los colores a nuestra parte más consumista y aposentada de una manera ante la que sólo te puedes quitar el sombrero. Y todo eso viene porque en el Salón del Cómic me agencié su El Otro Mundo, bellamente editado por Mondadori y que recopila sus tiras en El Jueves y Cinemanía; y por qué, extraña e injustamente, aún no lo había mencionado en este blog. Haceos un favor y compraos Dinero o Bienvenido al Mundo: me lo agradeceréis.
Y finalmente, que esto se está alargando demasiado, volver a recordar que mañana cuelgo la última foto de mi Musa Angelical, una serie de la que estoy muy orgulloso y de la que guardo un recuerdo realmente grato (Sí, gracias a ti…). Pero no sufráis, que en breve habrá más…
Así que cierro por aquí. Gracias por leerme y esas cosas. Sois de lo que no hay…