Cena Veraniega
Hay una tradición que puede parecer una tontería, pero que si no la tuviera, me sentiría algo raro. Soy incapaz de considerar que sea verano a menos que haya salido a cenar alguna noche con mis padres y mi hermano, a poder ser en alguna terracita de la Avinguda Gaudí.
Hoy la hemos hecho en el interior de La Piacenza, porque la terraza estaba abarrotada. Aun así, la cosa ha estado realmente bien, y la hemos rematado con unas caipirinhas en el Samba Brasil.
Y ahora a dormir, que ya queda menos para rematar la semana. Y, claro, un día menos para estar en tierras niponas.