Parada y Fonda
Qué grandes risas cuando juntas en una casa a tanta gente a la que aprecias y admiras. Si a eso le sumas buenos caldos y una buena conversación sobre los mejores westerns de la historia y un gran cachondeo a costa de Kevin Costner, la cosa alcanza cotas épicas.
Y si encima pasas por casa únicamente para lavarte los dientes, descargar fotos de la cámara y recoger el vino (ese rico Valderiz) para una cena en Cardedeu rodeado de gente igual de guay, la cosa es de sonrisa, buen rollo y cargada de pilas total.
Vamos, que me voy ya a ritmo de Arctic Monkeys y su A Certain Romance, todo un himno.
Sean buenos o muy malos, que para algo es sábado.