Miércoles, 13 febrero , 2008 § § permalink
Otro episodio más en mi relación de amor-odio con Barcelona, mi ciudad. Si bien tengo claro que me costaría mucho vivir fuera de ella, también es cierto que cada vez me molestan más ciertos aspectos de ella. Y el principal es que, a fuerza de intentar convertirla en una gran ciudad europea, los precios se hayan disparado en todos los aspectos, llegando a rozar el patetismo en el sector de los hoteles.
Que una habitación normalita que suele costar 100 euros pase a costar 700 durante la celebración del World Mobile Congress es, por decirlo suavemente, una tomadura de pelo.
La queja también puede ser extensible a la vivienda, los precios de los restaurantes o de la alimentación. Y es que, poco a poco, nos han ido vendiendo la moto de que Barcelona es una ciudad cool, pero lo es sin contar con sus habitantes. Lo es de cara a la galería y, encima, con poca vista, pues ni siquiera sabe exprimir a su gallina de los huevos de oro.
Cuando el turismo empiece a huír de aquí y la hostelería se lamente, lo primero que me va a venir a la cabeza será un “que se jodan” bien grande.
Domingo, 10 febrero , 2008 § § permalink
Aparte de una agradable cena de celebración el viernes, mi fin de semana ha transcurrido entre traducciones, correcciones de cómics, visionado de series y largas siestas.
Tan flojo ha sido que no me apetecía ni escribir por aquí. Pero claro, entonces me quedaría en el tintero decir que No es pais para viejos me ha gustado pero no como para echar cohetes. Que Lost sigue con su táctica de mareo y despiste (Brian K. Vaughan, ¿por qué te haces y nos haces esto?). Que Balas Perdidas es uno de los mejores cómics que he leído en mucho tiempo, impresión que ha reforzado el hecho de haber descubierto que en el último tomo aparecen historias que aún no había leído. Y, cómo no, que ya ha salido la lista de artistas invitados al Salon del Cómic de este año y que me encantará volver a estar haciendo de asistente un año más.
Vamos, que podría haber sido mejor, pero tampoco me quejo.
Domingo, 3 febrero , 2008 § § permalink
Esta semana me he llevado dos decepciones. Por suerte, ninguna ha tenido que ver con gente cercana, sino con una película y una serie.
La película fue Savage Grace y, pese a que había leído alguna buena crítica, resultó ser una castaña atropellada de la que solo se salvaba la fotografia (realmente buena) y el desnudo de una Elena Anaya que me pone muchisimo. Vamos, que podéis evitarla y os ahorraréis unos dinerillos.
En cuanto a la serie, Lost no hizo nada para cambiar mi opinión sobre ella. Ni siquiera tuvo un inicio espectacular de temporada como en las dos anteriores. Más mareo de perdiz.
Suerte que en ambos casos, la compañía fue realmente genial y eso siempre compensa cualquier mal trago.