Ese podría ser el resumen de lo que pasó ayer. Había ganas (y muchas) de ver a la gente bloggera a la que más aprecio. Y la cosa mereció la pena. Una agradable cena en el Gente de Pasta con muchas risas y semi-discusión cinéfila sobre si Kevin Smith es un gordo sin talento y Ciudadano Kane es un tostón (La primera afirmación es mía. La segunda, de Iván).
¿Y qué decir del bailoteo y la sesión de risas en el Linea 6,25? Pues que fue de lo mejor. Y la recta final en el Nick Havana no estuvo nada mal y la compañía fue grata.
Hoy me he levantado tarde y me he dedicado a recordar los buenos momentos de ayer, descansar, recuperar fuerzas y ver Elizabethtown, la película de Cameron Crowe protagonizada por Orlando Bloom y Kirsten Dunst. Es ñoña y previsible, tiene un final feliz y la actuación de Bloom deja que desear. Y aún así, me ha gustado. Porque tiene momentos realmente increíbles, como la larga conversación telefónica de los protagonistas, el mapa de viaje y un sinfín de momentos realmente íntimos. Además, la banda sonora es tan adecuada y encaja tan bien con todas las situaciones que sólo me puedo quitar el sombrero ante Crowe, todo un maestro en estas lides. Y me he vuelto a enamorar de Kirsten Dunst. ¿Quién no querría que su camino se cruzara con una chica tan genial como el personaje que encarna?
En resumen, un domingo suave y tranquilo. Casi perfecto. Casi ha hecho que olvidara mis preocupaciones. Y eso ya es mucho.
Hoy quería escribir algo, pero la resaca y un espantoso dolor de estómago me han tenido fuera de juego y hecho polvo durante todo el día.
Creo que seguiré un rato más en posición horizontal.
Pero hay algo que está claro: Adoro las vacaciones.
Al final he podido ver antes de lo que creía Rize, el documental de David LaChapelle sobre el Krumping, un nuevo estilo de baile surgida en los suburbios de Los Ángeles que parece una mezcla entre breakdance y bailes étnicos africanos.
Realmente interesante por sus testimonios y muy atractivo visualmente, el documental de LaChapelle es un viaje a uno de los lugares más duros de EEUU, barrios en los que los tiroteos y las guerras entre bandas son moneda de cambio corriente.
El toque LaChapelle se nota en todos los planos, sobretodo en una de las últimas escenas, un baile a cámara lenta lleno de sus colores saturados a tope y de una energía y plasticidad asombrosas.
Definitivamente, un documental digno de verse y disfrutarse.
Sigo con mis trasnochadas veraniegas. Esta vez lo he hecho porque quería saldar la cuenta pendiente que tenía con Olvídate de Mí. Si, es extraño que a alguien que dice que le gusta el cine aún no la hubiera visto. Por eso he decidido zanjar la cuestión.
Y me doy de cabezazos por haber dejado pasar tanto tiempo para ver esta joyita. ¿Qué puedo decir? Pues que adoro a Michel Gondry. Es de agradecer, admirar y aplaudir que un tipo con un talento visual increíble que, al mezclarlo con la habilidad para los guiones extraños y retorcidos de Charlie Kaufman, consiga que Jim Carrey haga una de sus mejores actuaciones (llegando incluso a emocionarme) y que Kate Winslet vuelva a actuar como Dios manda.
La historia de un desengaño amoroso, la posibilidad de borrar todos los recuerdos sobre la persona querida y lo onírico, precioso y detallista de esos recuerdos han hecho que me vaya a la cama con un regusto agridulce. La suerte es que el final no estropea toda la historia y no cae en un happy ending hollywoodiense típico.
Me gusta haber zanjado esta deuda pendiente conmigo mismo. Me lo agradezco enormemente.
Haceros un favor y vedla. No seais tan tontos como yo.
A veces se dan casualidades curiosas. Hace un rato estaba viendo un documental sobre David Lachapelle, uno de los fotógrafos que me flipan, en Canal + puesto que en breve estrenarán su documental Rize. Y la casualidad es que Lachapelle rodó un video musical promocional para Lost que creo que sólo se emitió en el Reino Unido y del que había visto fotos.
Y gracias a mi adorado YouTube, he podido verlo. Si no lo habéis visto aún y sóis fans, ya tardáis. Casi hace que tenga ganas de que empiece la tercera temporada…
Casi.