Calmado
Comida familiar, partidas a la Playstation, unos dardos, fotos de Tokio, más partidas a la Playstation…
No ha sido un mal domingo. Incluso estoy algo más relajado.
Que dure.
Comida familiar, partidas a la Playstation, unos dardos, fotos de Tokio, más partidas a la Playstation…
No ha sido un mal domingo. Incluso estoy algo más relajado.
Que dure.
Lo reconozco. Me cuesta resistirme a la comida japonesa. Y si encima es en El Japonés (del Tragaluz), me cuesta mucho más decir no.
Recordar su Maki de Foie es provocar que se te haga agua la boca.
Delicioso, recomendable, con buen ambiente y un precio muy razonable.
Pues sí. Uno tiene cierto orgullo y, además de hacer esto como hobby, le gusta que la gente le diga si le gusta lo que hace.
Y por eso he puesto tanto aquí como en el Fotolog el botoncito para que me vote quien quiera en los Premios a Las Mejores Bitácoras que monta la gente de Bitacoras.com.
Yo ya tengo una lista de los que voy a votar. Y mira, no voy a mentir. Ni diré que no me importan ni tampoco que me muero por ser premiado, pero algo de ilusión si que me haría.
Ahí queda eso.
Update: Recordad que estos votos son como la Micebrina, uno al día. ¡Votad malditos, votad!
Cuando el día es tan pesado y tan gris (pese al sol), lo único que te apetece cuando acaba la jornada es vegetar, estirarte en el sofá y no hacer nada.
Supongo que escribiendo aquí estoy incumpliendo el primer mandato de la perrería, pero quería dejar constancia de que el día ha sido bastante asqueroso.
Mañana seguro que va mejor.
Una vez vista esta película japonesa que se estrenó en el pasado festival de Sitges, me quedo una sensación agridulce.
Por un lado es visualmente impactante, con un diseño arquitectónico y de vehículos realmente impresionante y un ritmo bastante bueno (a ratos). Pero por otro, cuando la estás viendo no dejas de tener la sensación de estar viendo la presentación de un Final Fantasy cualquiera.
Porque eso es lo que tiene la tecnología digital aplicada al cine. Puede producir resultados espectaculares, pero si la historia no acompaña, la cosa queda bastante coja.
Y es que la historia de Casshern es lenta y confusa, pretende ser onírica en algunos tramos sin conseguirlo, puesto que nunca te queda claro qué es lo que imaginan los personajes y qué es lo real.
Supongo que está influenciada en exceso por el manga y el anime y lo que podría haber sido su principal baza se convierte en uno de sus peores defectos.
Cada vez estoy más convencido de que la forma que tienen los orientales (no todos pero muchos) de contar las historias es tan diferente a la occidental que es inevitable perderte detalles o no sumergirte en lo que te están contando. Porque acaba la película y no sabes a santo de qué ha venido todo, o por qué los personajes hacen lo que hacen…
Una pequeña decepción. Aún así, creo que merece la pena verla y opinar con conocimiento de causa.